La caída de Wolfowitz, una oportunidad para el desarrollo sostenible

Manifestación para la dimisión del Presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz

Muchas voces piden un cambio en la estrategia del Banco Mundial

La salida de escena del Presidente del Banco Mundial,  Paul Wolfowitz, a raíz del escándalo de nepotismo, abre las puertas a que esta inmensa institución cambie de rumbo y asuma un papel de apoyo al desarrollo social y ecológicamente sostenible. Acusada reiteradamente de dogmatismo, ineficacia y burocratismo excesivo, y antes los continuos fracasos de sus recetas inflexibles que han causado una sucesión de desastres económicos y han arruinado la vida de millones de en personas, la institución había sufrido duras críticas en 2005 por la elección de su décimo presidente, Paul Wolfowitz, que finalmente sale por la puerta de atrás por haber favorecido la carrera de su novia y haber infringido normas y reglas básicas del Banco.

Este forzado recambio en la cúpula del Banco Mundial puede ser una magnífica ocasión para repensar el enfoque estratégico global y las características propias de quien esté llamado a guiar tamaña institución. El presidente del Banco Mundial no solamente debe demostrar un nivel moral superior sino que debe necesariamente conocer las reglas del desarrollo sostenible y debe ser capaz de entender las complejas relaciones entre los sistemas económicos, sociales y ambientales del planeta. Las recetas mágicas deberían ser eliminadas a favor de un enfoque que investigue alternativas a los proyectos centrados en los combustibles fósiles contaminantes y favorezcan el uso de fuentes energéticas renovables y limpias. El Banco Mundial no puede seguir financiando proyectos que alimentan el cambio climático y el efecto invernadero, y es hora que la institución construya un discurso alternativo con relación a la energía y el ambiente.

La opción de Paul Wolfowitz fue criticada duramente por sus conocidas posiciones a favor del intervencionismo USA tanto en las esferas económicas como militares. Como Subsecretario de Defensa del Gobierno de Estados Unidos, Wolfowitz justificó la guerra como forma de imponer la democracia, y fue creador de teorías como las «intervenciones preventivas» y de prácticas como “la intimidación a los competidores emergentes”.

La caída de Wolfowitz, una oportunidad para el desarrollo sostenible

Manifestación para la dimisión del Presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz

Muchas voces piden un cambio en la estrategia del Banco Mundial

La salida de escena del Presidente del Banco Mundial,  Paul Wolfowitz, a raíz del escándalo de nepotismo, abre las puertas a que esta inmensa institución cambie de rumbo y asuma un papel de apoyo al desarrollo social y ecológicamente sostenible. Acusada reiteradamente de dogmatismo, ineficacia y burocratismo excesivo, y antes los continuos fracasos de sus recetas inflexibles que han causado una sucesión de desastres económicos y han arruinado la vida de millones de en personas, la institución había sufrido duras críticas en 2005 por la elección de su décimo presidente, Paul Wolfowitz, que finalmente sale por la puerta de atrás por haber favorecido la carrera de su novia y haber infringido normas y reglas básicas del Banco.

Este forzado recambio en la cúpula del Banco Mundial puede ser una magnífica ocasión para repensar el enfoque estratégico global y las características propias de quien esté llamado a guiar tamaña institución. El presidente del Banco Mundial no solamente debe demostrar un nivel moral superior sino que debe necesariamente conocer las reglas del desarrollo sostenible y debe ser capaz de entender las complejas relaciones entre los sistemas económicos, sociales y ambientales del planeta. Las recetas mágicas deberían ser eliminadas a favor de un enfoque que investigue alternativas a los proyectos centrados en los combustibles fósiles contaminantes y favorezcan el uso de fuentes energéticas renovables y limpias. El Banco Mundial no puede seguir financiando proyectos que alimentan el cambio climático y el efecto invernadero, y es hora que la institución construya un discurso alternativo con relación a la energía y el ambiente.

La opción de Paul Wolfowitz fue criticada duramente por sus conocidas posiciones a favor del intervencionismo USA tanto en las esferas económicas como militares. Como Subsecretario de Defensa del Gobierno de Estados Unidos, Wolfowitz justificó la guerra como forma de imponer la democracia, y fue creador de teorías como las «intervenciones preventivas» y de prácticas como “la intimidación a los competidores emergentes”.