Alimento

By Edward Boatman [CC0], via Wikimedia Commons

De vuelta a casa veo la convocatoria: los vecinos van a repartir comida en la plaza. Invitan a todos a ir a comer, especialmente a los que están pasando necesidades. Invitan a que colaboremos trayendo alimentos cocinados o envasados para repartir más comida a más vecinos.

La comunidad urbana se moviliza, la ciudad se reconstruye entorno al alimento.

Está pasando ahora, que ha vuelto la desnutrición infantil, como si fuera la Guerra.

Empezó con la recogida de alimentos, luego su reparto se hizo público, y ahora su consumo en las plazas se transforma en acto social.

No es algo nuevo, la acción social ligada al alimento viene de lejos.

La fórmula del banco de alimento nació en Estados Unidos hace medio siglo, y hoy diversas organizaciones y una federación europea atienden a un número creciente de personas, más de cinco millones de personas según la Federación Europea de Bancos de Alimentos que opera en 18 países.

Quizá lo nuevo es que el alimento se hace centro y foco de la reconquista del espacio público.

La comunidad vecinal se hace red de apoyo, familia que atiende las necesidades básicas del vivir, como el comer. Y el alimento se consume en el espacio público para reivindicar las características propias que nos hacen humanos: nos necesitamos los unos a los otros, somos vulnerables y a la vez fuertes cuando dejamos las caretas y nos permitimos ser lo que somos, humanos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s